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Bit Reactor deja sin sueldo al 80% de su equipo mientras estalla una batalla legal

El estudio de Star Wars: Zero Company ha entrado en parálisis operativa por una disputa entre sus fundadores sobre la propiedad de la empresa.

La mayoría de los desarrolladores de Star Wars: Zero Company se quedaron sin nómina semanas antes del estreno del juego. Esta parálisis operativa, que afecta a cerca del 80% de la plantilla según fuentes de Game File, no se debe a una crisis de ventas, sino a una disputa legal interna que ha bloqueado los fondos de Bit Reactor justo cuando el título estaba a punto de salir al mercado.

Una guerra entre fundadores

El conflicto tiene años de historia. Alison Kelly, co-fundadora del estudio, puso en marcha una demanda en 2024 alegando que fue expulsada de la empresa. Kelly reclama 20 millones de dólares en daños y estima el valor del estudio en el doble de esa cifra. Por su parte, el otro co-fundador, Greg Foertsch, sostiene que Kelly nunca fue co-propietaria y cuestiona su rendimiento laboral, una acusación que ella niega. Esta batalla judicial, que originalmente debía llevarse a un tribunal en junio, ha acabado congelando las cuentas del estudio.

El resultado para los empleados ha sido severo: han sido puestos en excedencia sin sueldo. Zachariah Scott, artista técnico senior, aseguró en LinkedIn que el estudio estaba "aparentemente ocultando" estas medidas. Al contactar con él, Scott confirmó que casi una decena de colegas habían sufrido este recorte. Una portavoz de Bit Reactor admitió a Game File que "muchos" empleados estaban en esta situación, pero insistió en que la medida no tenía nada que ver con EA ni con Disney, el dueño de la licencia de Star Wars.

La administración del estudio sugiere que el lanzamiento del juego ayudará a recuperar la estabilidad y devolver a los empleados a la nómina. Sin embargo, Scott se muestra escéptico sobre que todos los afectados vuelvan a sus puestos. Lo paradójico es que el juego ha recibido elogios generalizados de la crítica y del público, convirtiéndose rápidamente en uno de los más vendidos de Steam. Es difícil entender cómo un éxito comercial tan claro no ha evitado que el equipo que lo creó pase hambre fiscal.

Esta situación deja a la plantilla en una posición muy vulnerable. Aunque el flujo de caja empuje ahora por el éxito de Zero Company, la disputa sobre quién posee el estudio sigue sin resolverse. Si la guerra legal se alarga, la falta de fondos podría volver a paralizar el desarrollo de futuras entregas o parches, dejando a los desarrolladores en una espera incierta que contradice la celebración que debería acompañar a un lanzamiento tan bien recibido.

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