Negocios y startups··2 min de lectura

Google corteja a los estudios de Hollywood con millones por sus archivos

Google quiere licenciar los catálogos de Disney, Warner y Universal para entrenar sus modelos de IA, y está dispuesto a pagar cientos de millones.

Google ha estado sondeando a los grandes estudios de Hollywood con una propuesta tentadora: licencias para entrenar sus modelos de IA con material protegido por derechos de autor, a cambio de cantidades de dinero que, en teoría, no podrían rechazar. Según fuentes anónimas citadas por The Los Angeles Times, la compañía ya ha contactado con Disney, Warner Bros. Discovery y Universal, aunque ninguna ha firmado nada oficial todavía.

La cifra que maneja Google es de unos 40 millones de dólares por un solo personaje protegido, como Darth Vader o Blancanieves, según el mismo medio. Y si el acuerdo abarca más personajes, la cantidad puede dispararse hasta los miles de millones. Además, los estudios podrían llevarse una parte de la publicidad que Google genere en YouTube con contenido que use esas propiedades intelectuales.

Para Google, el beneficio es doble: por un lado, consigue datos de calidad para entrenar a Gemini, su modelo de IA; por otro, logra que la IA generativa se vea con buenos ojos. La compañía lleva tiempo intentando limpiar la imagen del sector, que ha pasado de prometer revoluciones a generar rechazo, sobre todo entre los más jóvenes. Que Disney ponga su sello en imágenes creadas por Gemini sería una carta de legitimidad que ningún anuncio podría comprar.

Los riesgos para los estudios

Pero los estudios no lo tienen tan claro. Aceptar el dinero de Google podría alienar a sus trabajadores y a su público. La reacción negativa ante el uso de IA en la producción de Spider-Man: Brand New Day, con imágenes generadas por IA en su artbook oficial, ya dio una pista de lo que podría pasar. Aunque la película recaudó 2.000 millones de dólares, nadie quiere ser el primero en comprobar qué ocurre si estrenan algo presentado abiertamente como fruto de la IA de Google.

La industria del entretenimiento ya ha visto movimientos en esta dirección, pero a pequeña escala. Lionsgate, un estudio menor, firmó un acuerdo con Runway en 2024 para generar cortos con IA, y todavía no ha mostrado resultados concretos. Si uno de los grandes diera el paso, el efecto arrastre sería inmediato.

La tentación es real: la IA promete reducir costes y acelerar la producción, algo que encantaría a los accionistas. Pero el coste laboral sería enorme, y la imagen pública de los estudios, que ya se resiente por el uso de la tecnología en producciones recientes, podría hundirse. Google necesita a Hollywood más de lo que Hollywood necesita más 'slop' generado por IA.

##Relacionado