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JBL intenta volver a la jugabilidad del audio multihabitación con la serie Cove

Tres nuevos altavoces Wi-Fi, precios competitivos frente a Sonos y una aplicación unificada. La marca busca recuperar terreno en un mercado que domina la competencia.

JBL ha presentado la serie Cove, una gama de tres altavoces conectados por Wi-Fi diseñada para competir directamente con el ecosistema de Sonos. El lanzamiento arranca con el Cove M1 a 229 dólares, el portátil Cove P1 a 399 dólares y el modelo insignia Cove X1 a 449 dólares. Todos incluyen conectividad Bluetooth y Wi-Fi, pero solo el P1 lleva batería recargable integrada. Ya están disponibles para reservar y el envío comienza el 13 de septiembre.

¿Realmente compiten con Sonos?

El autor de la noticia probó los equipos en una demostración de JBL en Nueva York. No los ha instalado en su propio hogar, por lo que la impresión es inicial y subjetiva. El sistema funciona mediante la aplicación JBL One para iOS y Android, que agrupa los altavoces por habitaciones. Incluye ajuste automático del sonido y una función llamada AI Sound Boost, que optimiza el rendimiento según la posición del oyente. También tienen micrófonos integrados y soporte para Alexa.

La prueba práctica consistió en escuchar cada altavoz individualmente y luego en grupo. JBL configuró un par estéreo con dos Cove M1, que también pueden actuar como canales traseros si se combinan con las barras de sonido Bar Series MK2 de la misma marca. En términos de hardware, el X1 destaca con cuatro tweeters y dos graves, ofreciendo la respuesta más rica y potente, comparable al Sonos Era 300 que cuesta 470 dólares. El P1, al ser 100 dólares más barato que el Sonos Move 2 (499 dólares), intenta justificar su precio con portátilidad y calidad sonora que, según la cuenta, se mantiene en niveles respetables a pesar de su tamaño.

El contexto histórico es relevante aquí. JBL intentó esto antes con la serie Link en 2017. Esos altavoces sonaban bien y eran asequibles, pero perdieron la partida por una aplicación menos pulida y una experiencia de configuración inferior a la de Sonos. La nueva apuesta Cove parece resolver parte de ese problema de software al unificar el control en una app dedicada y mejorar la integración del ecosistema. Sin embargo, la verdadera prueba de fuego no es una demostración en un loft de Nueva York, sino el uso diario en un entorno real.

Lo que falta por ver es cómo se comportan los precios reales en las tiendas. Las cifras de 229, 399 y 449 dólares son de lanzamiento. Si JBL mantiene estos precios o ofrece descuentos en paquetes de varios altavoces, podrían encontrar un hueco sólido en el mercado. La clave no es solo que suenen bien, sino que igualen o superen la experiencia de usuario de Sonos a un coste menor. Hasta que alguien no haga una prueba ciego A/B en casa comparando directamente un Cove con un Sonos equivalente, cualquier afirmación sobre quién gana en calidad de sonido es especulativa. Por ahora, la propuesta parece sólida sobre el papel y en primera escucha, pero el mercado del audio doméstico es cruel con las segundas oportunidades.

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