Jugadores de PlayStation demandan a Sony por vender licencias como si fueran juegos propios
Un grupo de usuarios alega que la compañía incumple la ley de California al no dejar claro que las compras digitales son revocables.

Cuatro jugadores en California han presentado una demanda contra Sony. Acusan a la compañía de engañar a los consumidores al permitir que compren juegos digitales sin dejar sufficiently claro que solo están adquiriendo una licencia revocable. No se trata de un intento judicial para resucitar los discos físicos, aunque la noticia coincide con el reciente anuncio de Sony sobre su eliminación a partir de 2028. El fondo del asunto es la transparencia en la venta de bienes digitales.
La demanda, presentada en junio y filtrada primero por Aftermath, se apoya en la ley californiana AB 2426. Esta normativa, firmada por el gobernador Gavin Newsom en 2024, obliga a los vendedores de contenido digital —música, cine, libros y videojuegos— a explicitar cuando el usuario recibe una licencia y no la propiedad. Además, prohíbe el uso de términos como "comprar" o "adquirir" sin las correspondientes advertencias durante el proceso de pago. Según los demandantes, Sony infringe esto al mostrar botones que dicen "Comprar ahora" o "Confirmar compra" en títulos como Resident Evil Requiem, NBA 2K25 o Five Nights at Freddy’s 4. Los acusados aseguran que pagaron más de lo que habrían pagado si hubieran sabido que la licencia podía ser retirada.
La defensa de Sony
Sony se ha movido rápido para desestimar la acción. En una moción presentada el 21 de agosto, la compañía señala sus propios Términos de Servicio de PlayStation. Citan la sección 8.4, que establece que al comprar en la PlayStation Store se adquiere una licencia personal y que, por tanto, "no se posee el producto". También remiten a la sección 10.1, donde explican que palabras como "poseer", "comprar" o "vender" no implican transferencia de propiedad. La licencia, subrayan, es revocable en cualquier momento.
Curiosamente, justo después de presentar esta moción legal, Sony envió un correo masivo a los usuarios de PlayStation. El mensaje recordaba los términos de servicio y aclaraba que los juegos digitales son licencias, no compras definitivas. Los abogados de Sony piden al tribunal que desestime el caso o que los cuatro individuos presenten sus reclamos por separado. Esto último es clave: los términos de servicio obligan a la arbitraje individual y renuncian al derecho a formar una clase demandante. Presentar una demanda colectiva viola ese acuerdo contractual.
La demanda busca una injunción para detener lo que denuncian como prácticas engañosas, un cambio en la redacción usada en el punto de venta y una compensación económica para los residentes de California afectados. Es importante matizar que esta demanda se presentó antes de que Sony anunciara la retirada de los discos físicos. Por lo tanto, no hay indicios de que los demandantes busquen forzar el regreso del medio físico. El foco es puramente comercial y legal sobre el uso del lenguaje.
Este no es un caso aislado. En enero, GameStop fue demandada por presuntamente violar la misma ley AB 2426. Ese proceso también está en curso y marcará precedentes importantes para toda la industria del entretenimiento digital en Estados Unidos. Mientras tanto, Sony espera que la cláusula de arbitraje cierre la puerta a una acción colectiva.
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