Inteligencia artificial··3 min de lectura

La orquestación, nuevo reto del CX en la era de los agentes de IA

Las empresas integran IA en atención al cliente sobre sistemas heredados, creando silos. La orquestación emerge como prioridad.

Las empresas están desplegando agentes de IA, voz y automatización en sus canales de atención al cliente más rápido de lo que su arquitectura puede soportar. En su mayoría, han conectado IA conversacional a sistemas heredados que nunca fueron diseñados para ello, según Gaurav Anand, responsable global de la suite de interacción con clientes de Tata Communications.

"En la carrera por implementar IA, las organizaciones han acoplado IA conversacional a sistemas heredados", afirma Anand. El resultado: aunque muchas han adoptado herramientas digitales, pocas tienen plataformas realmente integradas y capaces de una orquestación fluida. Esa brecha carga a los agentes humanos con un esfuerzo cognitivo extra para reconstruir el contexto de lo que la IA ya ha hablado con el cliente.

De la automatización a la orquestación

El problema no es solo el acceso a los datos, sino la falta de un contexto empresarial compartido que conecte identidades, interacciones, transacciones y políticas en una visión común. La arquitectura tradicional del CX se diseñó para enrutamiento lineal y humano, no para gestionar flujos de datos en tiempo real entre sistemas autónomos, data lakes y personas.

Anand sostiene que la prioridad estratégica está pasando de la automatización a la orquestación: "La automatización resuelve tareas individuales, mientras que la orquestación las conecta en resultados de extremo a extremo". La siguiente evolución es la orquestación consciente del contexto, donde agentes de IA, aplicaciones y humanos operen con un entendimiento compartido del cliente y del negocio.

El error de acoplar IA a sistemas heredados

Colocar un agente de voz delante de un sistema antiguo repite el error de los menús telefónicos que la IA debía reemplazar. El verdadero valor de la IA está en la escala, la velocidad y la orquestación. Por eso se está produciendo una consolidación en el sector: los proveedores de centros de contacto tradicionales están comprando empresas nativas de IA para cerrar brechas de capacidad.

Tata Communications propone su Interaction Fabric, una capa de orquestación que unifica contact center, mensajería, colaboración, IA y datos de cliente. La idea es que el contexto fluya entre canales (voz, WhatsApp, chat, email, CRM) sin perder la historia del cliente.

El papel de la red y los agentes humanos

Todo esto exige una red preparada para la frecuencia de datos moderna. Anand menciona la "gravedad de datos": la latencia que aparece al cambiar de canal si la red no está a la altura. "La red subyacente debe ser tan ágil como los sistemas de IA que corren sobre ella", dice.

En cuanto a los agentes humanos, la clave es que compartan el mismo contexto que la IA. Resúmenes automáticos de llamadas, análisis de sentimiento en tiempo real y asistencia con IA permiten que los humanos se centren en lo que requiere juicio y empatía. Anand pone un ejemplo: si un cliente sufre un fraude, la IA puede bloquear la tarjeta al instante, pero no puede dar el consuelo emocional necesario; ahí entra el humano.

Hacia una arquitectura unificada

Para pasar de la experimentación fragmentada a la orquestación coordinada, Anand recomienda consolidar datos y soluciones puntuales en una plataforma unificada en la nube y fomentar la colaboración entre los equipos de TI y CX. A nivel de arquitectura, las APIs de comunicación deben integrarse en el núcleo de la empresa, y hace falta una ontología empresarial común y un grafo de contexto.

El cambio organizativo más profundo es pasar de un enfoque reactivo a uno proactivo, predictivo y personalizado: las tres P. En el futuro, la IA gestionará interacciones de forma autónoma e invisible, y los agentes humanos trabajarán junto a ella con inteligencia conversacional en tiempo real y recomendaciones de siguientes pasos.

Tata Communications, que patrocina este artículo, apuesta por su Total Experience Hub para lograr esa visión. La pregunta es si las empresas estarán dispuestas a reestructurar su arquitectura y cultura para que la orquestación no sea solo un eslogan.

##Relacionado