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Una tarjeta PCIe con chipset AMD B650 amplía la conectividad del PC

La Lekuo SouthBridge Max monta un chipset AMD B650 en una tarjeta de expansión para añadir puertos SATA, NVMe y USB sin necesidad de bifurcación.

Si te quedas corto de puertos en tu equipo, la Lekuo SouthBridge Max PB65MX3 es una solución curiosa: una tarjeta de expansión de perfil bajo que integra un chipset AMD B650 completo. Con ella, puedes añadir más conectividad SATA, NVMe y USB (incluido USB-C) sin depender de la bifurcación de las líneas PCIe, que suele ser el cuello de botella en estos casos.

El truco está en que, al usar un chipset estándar de sobremesa, el sistema lo reconoce como si fuera una placa base adicional. Eso significa que no hace falta ningún controlador propietario ni parche raro para que funcione bajo Linux: lo detecta y trabaja con él sin quejarse. En la práctica, es como si metieras una mini placa base dentro de tu PC, pero solo para gestionar dispositivos de almacenamiento y periféricos.

La tarjeta está pensada para usuarios que montan servidores domésticos, estaciones de trabajo o simplemente quieren ampliar el número de discos sin cambiar de placa principal. El hecho de que no necesite bifurcación es un punto a favor, porque en muchas placas consumer las líneas PCIe se reparten de forma extraña y a veces no puedes usar todas las ranuras a la vez.

No he podido probarla en profundidad, pero la idea es sólida y el hecho de que use un chipset B650 le da un plus de compatibilidad. Lo que queda por ver es si el precio compensa frente a comprar una controladora SATA o NVMe dedicada, y si el rendimiento se mantiene estable bajo carga sostenida.

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