OpenClaw 2.0 apunta a empresas con sesiones compartidas y control de accesos
El proyecto de código abierto OpenClaw, popular entre desarrolladores, lanza su versión 2.0 con funciones multiusuario y de seguridad enfocadas a equipos y empresas.
OpenClaw, el harness de código abierto que convierte modelos de lenguaje en agentes autónomos a los que puedes escribir por Telegram, WhatsApp o Discord, ha presentado su versión 2.0. El anuncio llega después de que la fiebre inicial que vivió el proyecto a principios de año se haya enfriado bastante desde su pico de marzo. El creador original, Peter Steinberger, y el equipo actual de desarrolladores lo presentan como la actualización más importante hasta la fecha, y el enfoque ya no es solo el desarrollador individual: ahora quieren que las empresas lo desplieguen para sus empleados.
La lista de novedades es larga. La interfaz web se ha reconstruido por completo y reúne en un mismo espacio conversaciones, archivos, aprobaciones, configuración y la actividad de los agentes en vivo. Se añaden sesiones en la nube compartidas y colaboración multiusuario. Y el modelo de seguridad se amplía con un sandboxing más fuerte, permisos basados en roles, controles de aprobación, gestión de secretos y auditoría. Con esto, OpenClaw deja de ser una herramienta que un desarrollador ejecuta en su máquina local para convertirse en algo que una organización podría ofrecer a su plantilla.
La pregunta de la seguridad
Estas adiciones también responden, en parte, a las críticas que recibió el proyecto. Las preocupaciones sobre aislamiento y seguridad inspiraron alternativas más recientes como NanoClaw. La respuesta de OpenClaw es que ahora sí se ha avanzado en capacidades, aunque no necesariamente por defecto: las opciones de seguridad están ahí, pero el usuario tiene que activarlas y configurarlas.
El propio equipo ha cambiado su forma de trabajar. En los últimos dos meses, dicen, han estado "construyendo OpenClaw con OpenClaw", pasando de herramientas locales individuales a un entorno de agentes compartido en team.openclaw.ai donde todos pueden ver en qué trabaja cada uno. Steinberger califica de "cambio de juego" la combinación de "codificación multijugador + cómputo infinito con nodos y sesiones en la nube", y añade que los harnesses de codificación locales ahora "parecen reliquias del pasado".
Un caso de uso que destaca VentureBeat es el de Colin Johnson, CEO de Solvely. Con la nueva WebUI multijugador, varios desarrolladores pueden unirse a la misma sesión en vivo, ver el mismo historial y los mismos artefactos, y trabajar "dentro del mismo contexto". En su caso, un desarrollador que se incorporaba a su proyecto pudo simplemente unirse al hilo del agente existente, sin necesidad de un documento de traspaso. En sus palabras: "la sesión en sí se convirtió en el documento de traspaso".
Queda por ver si OpenClaw consigue convencer a las empresas de que su plataforma es lo bastante sólida y segura para producción. De momento, la promesa es clara: pasar de un asistente personal a una infraestructura colaborativa, y hacerlo sin perder la esencia de código abierto que lo hizo popular.
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