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Orbitals intenta emular It Takes Two pero se siente más como Kena

El juego cooperativo de Shapefarm, Orbitals, promete la experiencia de It Takes Two, pero su ejecución se alinea más con el estilo de Kena: Bridge of Spirits

Orbitals, el nuevo título cooperativo de Shapefarm, llegó con la promesa de emular It Takes Two, pero su ejecución se alinea más con la estética y jugabilidad de Kena: Bridge of Spirits.

Desde su anuncio el juego parecía tener una propuesta única: un arte que recuerda a los animes de los 70 y 80, un stop‑motion que hace que los personajes se vean vivos y un formato cooperativo a pantalla partida que recuerda a Hazelight Studios. Visualmente, la obra supera a los trailers. Los colores, el diseño de niveles y la música crean un ambiente que invita a la inmersión.

La jugabilidad, sin embargo, muestra varias grietas. Los jugadores deben resolver puzzles que, en la práctica, siguen patrones predecibles: activar luces en pasos secuenciales o usar plataformas que sólo son accesibles para un personaje. La narrativa se sobrepone a la acción, interrumpiendo la partida con diálogos y cinemáticas de segundos que intentan explicar el diseño antes de que el jugador lo comprenda por sí mismo. El resultado es una sensación de que el mando se pierde en la pantalla, como un hamster en una rueda.

Además, la falta de sorpresa que caracteriza a Hazelight se vuelve evidente. Los enemigos, los obstáculos y las mecánicas de juego no aportan variación; se vuelve monótono y el jugador se ve obligado a forzar soluciones con plataformas avanzadas. Esta repetición, combinada con la carga informativa, hace que la experiencia cooperativa se reduzca a seguir instrucciones en lugar de explorar.

A pesar de estos fallos, Orbitals no pasa desapercibido por su sonido. La banda sonora es envolvente y el doblaje al inglés y al japonés añade un toque de cariño que complementa el estilo visual. El juego, en su conjunto, parece ser una carta de presentación que el estudio puede usar para una futura secuela que afine sus puntos débiles.

En resumen, Orbitals entrega un paquete visual sólido y una propuesta cooperativa que, aunque prometedora, queda frustrada por la falta de dinamismo y la sobrecarga narrativa. La experiencia no alcanza el nivel de It Takes Two, pero su estilo y audio pueden atraer a los fanáticos de juegos cooperativos que buscan algo visualmente atractivo.

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